Una de las inversiones inmobiliarias más frecuentes dentro de nuestro país es la compra de un piso de segunda mano. Ya sea para convertirlo en primera vivienda como para utilizarlo como herramienta de alquiler. De hecho cada vez son más los usuarios que se decantan por este tipo de vivienda. Según los datos ofrecidos por el Ministerio de Fomento la transacción de viviendas de segunda mano durante el año pasado correspondió a 8 de cada 10 acuerdos de compraventa. Es decir, que casi 400.000 transacciones de viviendas fueron en 2017 de vivienda usada.

Por este motivo queremos hablarte un poco más sobre este método de inversión inmobiliaria. Sobre todo con la intención de que conozcas los gastos asociados a la compra de un piso de segunda mano. Si quieres saber más al respecto no dejes de leer el siguiente post. Comencemos.

¿Cuáles son los gastos asociados a la compra de un piso de segunda mano?

Los gastos que conlleva esta operación son muy variados. Y entre ellos se incluye también el abono de los impuestos reglamentarios. Veamos a continuación cuáles son esos gastos asociados a la compra de un piso de segunda mano.

La tasación del inmueble

En función de las características que tenga la vivienda la tasación de la misma puede rondar entre los 250 y los 300 €. La tasación es vital para saber si estamos pagando un precio adecuado por la vivienda de segunda mano que nos interesa. Lo importante es que dicho abono se ajuste al valor de mercado del inmueble en ese momento. La mejor manera de reducir el gasto de tasación es que el banco permita al cliente buscar él mismo a la empresa tasadora. De este modo se podrán comparar presupuestos y apostar por el más económico y eficiente.

Impuestos

Continuemos con una de las partidas más elevadas: los impuestos. En total un comprador de una vivienda de segunda mano deberá de abonar dos impuestos diferentes:

  • El Impuesto de Transmisión de Patrimonio (ITP). Este impuesto es controlado por las comunidades autónomas por lo que variará en función de la normativa. En total puede suponer entre un 5 % y un 8 % del valor total del inmueble. No obstante existen ciertas bonificaciones. Por ejemplo para la compra por parte de menores de 35 años o familias numerosas.
  • El Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD). Siempre que necesitemos una hipoteca para abonar la vivienda tendremos que hacer frente al IAJD. La formalización de la hipoteca lleva implícito el pago de este impuesto.

Gastos de gestoría

Otro de los gastos que lleva implícita la hipoteca son los de gestoría. Estos expertos son los encargados de llevar a cabo los trámites necesarios y liquidar los impuestos asociados a la escritura. Tanto la de la hipoteca como la de compraventa. Hoy en día el Tribunal Supremo permite reclamar este gasto a los bancos por lo que en la actualidad debería de ser compartido por ambas partes (banco y recién hipotecado).

Gastos de notaría

La notaría es la encargada de otorgar la escritura pública de compraventa. Por medio de dicha escritura la titularidad del inmueble pasa al nuevo comprador. La firma de estos profesionales es necesaria tanto para adquirir la vivienda como para formalizar la hipoteca. El gasto de esta segunda partida suele rondar el 1 % del importe total del préstamo.

Nota Simple del Registro de la Propiedad

Aunque no es obligatorio es recomendable inscribir la vivienda en el Registro de la Propiedad a nuestro nombre una vez dispongamos de la hipoteca. El gasto de esta gestión suele rondar los 600 €.

Y por último los gastos de reformas…

No olvides que al tratarse de un piso de segunda mano puede ser necesario llevar a cabo ciertas reformas para que quede completamente a nuestro gusto.