Una de las inversiones inmobiliarias más frecuentes que suelen realizarse es comprar una vivienda y alquilarla después. Cuando un usuario se plantea llevar a cabo este tipo de operación solo sigue con ella si tiene clara la rentabilidad que va a obtener a cambio. Si esta es dudosa lo normal es que la transacción no se lleve a cabo.

Sin embargo, según un informe realizado por la Universidad Pompeu Fabra y el grupo Tecnocasa, los inversores que apostaron por este tipo de producto en 2017 alcanzaron una rentabilidad neta del 7 %. Según estos datos puede parecernos una buena inversión. Pero es importante tener en cuenta ciertos aspectos antes de lanzarse a un proyecto tan caro.

Desde Inversiones Inmobiliarias AIO vamos a ofrecerte los mejores consejos para comparar una vivienda y alquilarla después. ¿Te gustaría saber más al respecto? En ese caso, sigue leyendo este post.

Consejos para comprar una vivienda y alquilarla después

La rentabilidad que obtendremos tras la compra con el alquiler

Como hemos explicado unas líneas más arriba para realizar este tipo de inversiones es necesario tener clara la rentabilidad que obtendremos con ellas. Y dicha rentabilidad será diferente en función de una serie de variables. Como por ejemplo:

  • La ubicación del inmueble. ¿La vivienda está en un barrio con bastantes servicios y bien comunicado?, ¿es una zona residencial o hay un exceso de ruido?
  • El tamaño de la cuidad en la que se va a adquirir la vivienda. Por norma general cuando mayor sea la ciudad en la que se compre el inmueble, mayor será la rentabilidad que se obtenga. Así por ejemplo Barcelona y Madrid son las dos ciudades más rentables para comprar una vivienda y alquilarla.
  • Posibles inversiones asociadas a la vivienda. Es decir, aquellos gastos que puede suponernos poner en alquiler la casa. Como por ejemplo realizar reformas en caso de ser necesario.
  • El precio total. Incluyendo impuestos y demás gastos asociados. En función de lo que paguemos determinaremos con precisión si hemos hecho una buena compra.

Todos estos factores no solo afectan al precio por el que compraremos el inmueble, sino también al importe que tendremos que marcar para su posterior alquiler.

El precio al que debemos de fijar el alquiler

Antes de decantarnos por la compra, habremos realizado un pequeño estudio relativo a la rentabilidad que obtendremos con el alquiler. Con esta primera aproximación calcularemos a cuánto debemos de poner el precio del inmueble para que nos resulte rentable. Está claro que todos deseamos sacar el máximo provecho de los pisos que se usan para alquilar. Sin embargo hay que ser realistas a la hora de marca el precio de alquiler. Y existen ciertos elementos que tendremos que tener presentes antes de fijar dicho valor.

  • El precio de alquiler de la zona. Hay que tener presente el precio de viviendas similares en la misma zona. Para ello nada mejor que visitar páginas especializadas en el alquiler de pisos e incluso alguna agencia inmobiliaria. El precio que marquemos debe de estar en la media.
  • Tener presente el perfil del inquilino. El precio está también relacionado con el perfil del inquilino que queremos atraer. Igual que la calidad de la vivienda y la ubicación. No necesitaremos el mismo piso si nuestro perfil es el de un estudiante que el de una pareja que comienza su vida en común.
  • El estado en el que se encuentra el inmueble. La antigüedad, si el piso se ha cuidado y reformado, si está bien conservado o no… son algunos delos factores que determinarán el valor del alquiler. Es posible que esté en una zona cara pero su estado no sea el más adecuado. En ese caso el valor será inferior al resto de pisos con los que comparte ubicación.