Las inversiones inmobiliarias pueden ser un método interesante para aumentar nuestros ingresos. Sin embargo si no se sabe cómo hacerlo podemos perder parte de nuestro capital. En este artículo vamos a ofrecerte los mejores consejos para realizar inversiones inmobiliarias. ¿Te gustaría conocerlos? En ese caso, sigue leyendo.

Consejos para realizar inversiones inmobiliarias

Los consejos que vamos a ofrecerte a continuación te servirán para realizar inversiones inmobiliarias sobre propiedades de tipo residencial.

1. Estudia bien tu inversión

Antes de decantarte por invertir en uno u otro inmueble es importante que hagas un estudio previo. Y la mejor manera de realizarlo es tener en cuenta su posible revalorización. Independientemente de que vayas a usar el inmueble para vivir o para hacer negocios por medio del alquiler. No olvides tampoco revisar a conciencia el previo marcado por el vendedor. Para ello realiza un estudio sobre la zona y el precio medio de la vivienda allí. Si otros pisos que comparten características similares tienen el mismo precio estará bien tasado. En caso de ser más caro podrás usar esta información para ajustar el precio.

2. No te endeudes en exceso

Para que un inmueble resulte rentable el pago de la hipoteca no debe de superar el 40 % de nuestro salario. Aunque este es el tope que suelen usar los bancos hay algunos que reducen el porcentaje al 30 %. Cuando menos necesites utilizar de tus ingresos netos para pagar la hipoteca, mejor que mejor.

3. Comparar hipotecas

De nada sirve quedarnos con la primera hipoteca que nos ofrezcan. Tal y como está la situación actual lo mejor es revisar diferentes opciones y decantarse por la que más se adecúe a nuestras necesidades. Si prefieres una hipoteca más segura busca entre las de tipo fijo. Si prefieres pagar algo menos pero con un mayor riesgo, busca una hipoteca variable. Si quieres un término medio, piensa en las hipotecas mixtas.

4. No pierdas de vista los gastos asociados a tu inversión inmobiliaria

Un error bastante frecuente es pensar que el único gasto al que tenemos que hacer frente cuando invertimos en un inmueble es la hipoteca. Sin embargo no hay nada más lejos de la realidad. Si se trata de una vivienda nueva habrá que abonar el IVA (del 10 % para vivienda libre y del 4 % para vivienda protegida). Además habrá que abonar el AJD o Impuesto de Actos Jurídicos Documentados el cual puede suponer entre un 0,5 % y un 1,5 % del precio de venta.

En caso de que sea de segunda mano tendremos que hacer frente al ITP o Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Este se sitúa entre el 6 % y el 11 % dependiendo de la Comunidad Autónoma.

No hay que perder tampoco de vista los gastos de notaría, de escrituración, los abogados…

Lo mismo sucede con los gastos de comunidad. Antes de decantarse por una u otra vivienda hay que ver qué gastos tiene la comunidad, si hay algún tipo de carga o previsión de obras de reparación o mejora. Recuerda que instalar ascensores es obligatorio en todo edificio donde haya un residente mayor de 70 años o con movilidad reducida.

No debes de olvidar tampoco el IBI y el impuesto de basuras. Cada año deberás de pagarlo religiosamente.

5. Ten algo de dinero ahorrado

De nada sirve pensar en invertir en inmuebles si no contamos con algo de capital inicial para poder invertir. Por ejemplo debes de disponer de por lo menos el 20 % del valor del inmueble para poder abonar a la hora de escriturar la parte que el banco no cubre con la hipoteca.

Además deberás de tener suficiente dinero como para hacer frente a los gastos asociados que hemos visto unas líneas más arriba. Y tampoco hay que olvidar que todos los inmuebles, tanto nuevos como viejos, tienen vicios ocultos que habrá que reparar. A veces será el seguro el que se encargue, otras seremos nosotros.

6. Revisar el inmueble a conciencia

Una manera de conseguir evitar el mayor número de problemas posibles es revisar la vivienda a conciencia. Asegurarnos de que no existe ningún problema que no se vea a simple vista. Muchas personas que optan por comprar viviendas de segunda mano se acompañan en sus visitas de arquitectos para que estos revisen en profundidad el estado del inmueble.