Cuando pensamos en inversiones inmobiliarias la mayor parte de las veces se nos viene a la cabeza la imagen de un piso para alquilar. Sin embargo las inversiones inmobiliarias son mucho más variadas. En este artículo vamos a presentarte los principales tipos de inversiones inmobiliarias además de sus pros y sus contras. De esta manera te resultará más fácil decantarte por una o por otra si estás pensando en invertir en bienes raíces.

Principales tipos de inversiones inmobiliarias

Invertir en propiedades

Por norma general invertir en propiedades es lo más frecuente cuando se habla de inversiones inmobiliarias. Muchas personas se decantan por esta opción puesto que pueden acelerar la recuperación de la inversión y obtener beneficios por medio del alquiler.

Sin embargo invertir en propiedades también tiene sus inconvenientes. Además de los consabidos gastos iniciales hemos de enfrentarnos a la posibilidad del impago. Y por supuesto si queremos sacarle rentabilidad deberemos de dedicarle tiempo. Por suerte hoy en día existen gestores cualificados que pueden encargarse de administrar todo a cambio de un porcentaje para que nosotros solo tengamos que preocuparnos de recibir los ingresos pasivos.

Invertir en oficinas

Invertir en oficinas puede ser una gran oportunidad. Principalmente porque hay menos en el mercado y porque su rentabilidad suele estar asegurada.

Sin embargo a día de hoy la demanda de oficinas ha caído considerablemente por lo que muchos ya no lo consideran una inversión rentable. No hay que olvidar que la demanda de oficinas está directamente relacionada con el estado en el que se encuentra la economía. Si a esto le sumamos el hecho de que el modo de trabaja está cambiando, la cosa se complica todavía más. Hemos de tener en cuenta que cada vez son más los que teletrabajan por lo que las oficinas puede que en poco tiempo terminen por quedarse obsoletas. A estos inconvenientes también hay que sumarle que alquilar una oficina es más complicado que alquilar vivienda y el mantenimiento es mucho más elevado.

Invertir en locales comerciales

Podemos decir que invertir en locales comerciales y en propiedades son las dos opciones que más rentabilidad ofrecen dentro de los bienes raíces. Estos inmuebles suelen revalorizares con el tiempo y requieren de un mantenimiento inferior al de las oficinas.

Sin embargo también tienen sus desventajas. Para empezar es necesario que alguien esté interesado en iniciar un negocio en esa ubicación. De ahí que sea tan importante hacer un estudio previo para valorar si merece la pena comprar ese local comercial ya que alquilarlo nos costará más que alquilar una vivienda. Ya que la demanda de este tipo de inmuebles es inferior a la de las propiedades. A su vez los préstamos para este tipo de inversiones son algo más complicados de conseguir. De hecho el pago inicial es mucho más elevado que el que se solicita para comprar una vivienda.

Invertir en terrenos

La principal ventaja de esta inversión es que es una de las más económicas dentro de la inversión en bienes raíces. Proporcionalmente su coste es inferior al de comprar una propiedad. De hecho puedes comprar terrenos muy amplios por poco dinero. Además al tratarse de terrenos podrás usarlos para edificar sobre ellos, para venderlos tal cual o incluso como zona de estacionamientos.

La principal desventaja de invertir en terrenos es que su rentabilidad es bastante inferior a la de otro tipo de bienes raíces. Además es probable que el terreno no se revalorice con el tiempo, sino que se devalúe, lo que te haría perder gran parte de tu inversión.

Invertir en zonas de estacionamiento

Cuanto más crecen las ciudades más complicado resulta disponer de una zona de estacionamiento. Esta es sin duda una de las principales ventajas de este tipo de inversión inmobiliaria. De ahí que tener en propiedad algún lugar de estacionamiento en zonas de mucha población puede ser una apuesta segura. Además no necesitan casi mantenimiento a diferencia que otros bienes raíces.